“Coleccionar, clasificar. Más allá del archivo y del documento”



Obras de: VV.AA

Fecha: 20 de mayo 2016 – 7 de mayo de 2017

Lugar: Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Monasterio de la Cartuja de Santa María de las Cuevas.

Espacio: Zona monumental

La vida, en orden

La exposición nace a partir del ensayo Pensar, Clasificar de Georges Perec, que aporta categorías y diferentes visiones sobre las maneras de ordenar cualquier objeto. Partiendo de esa base, lo que encontramos en esta exposición es una mirada hacia el interior del propio espectador. Todos en algún momento de nuestra vida hemos coleccionado, o al menos hemos intentado hacerlo. Pero también es una mirada a cómo ordenamos el mundo que nos rodea.

La exposición se divide en varias salas, cada una de ellas nos transmite emociones diferentes, jugando con la luz, el color, los objetos... Pero todas tienen en común el espectáculo visual que nos ofrecen.

Sala dedicada a Allen Ruppersberg
Marx Lounge, de Alfredo Jaar, es la primera sala con la que topamos, y rápidamente nos invade una sensación de tranquilidad a la vez que de intriga. Justo en el centro, una enorme mesa muestra la vasta colección de libros de Marx, Hall, Laclau, entre muchos otros, con los que el visitante puede interactuar y empaparse de las ideas filosóficas, políticas, económicas y humanas de todos estos pensadores. La luz tenue y roja confiere el espacio perfecto para relajarnos mientras leemos fragmentos de alguna de las obras. Esta misma luz que contrasta con la claridad del resto de salas.

También encontramos una colección de postales de los años setenta sobre Gibraltar y la Costa del Sol, donada por Pérez Villalta, en las que se mezclan ambas culturas de manera muy dulce y natural, recordando la arquitectura de esas zonas.

Terry Berkowitz fotografía puertas de casas del siglo XV en Toledo y Granada que pudieron pertenecer a familias de judíos que fueron expulsados. Estas fotografías se extienden por una larga pared del lateral del monasterio y las titula: Is this where my family lived?.

Una de las obras más llamativas la componen el Grupo anónimo Guerrilla Girls. Una pequeña sala muestra la denuncia hacia el sexismo en el arte, de la manera más ingeniosa posible, se adueña del lenguaje visual de anuncios publicitarios, y los hace suyos. A través de pósteres muy llamativos que apenas dejan ver un trozo de pared, estos mensajes, aunque en su mayoría en inglés, cautivan al público de una manera o de otra.

Incluso la habitación más desordenada a simple vista, por estar recargada de objetos en todos los rincones, está ordenada si somos capaces de apreciar cada detalle. Como ocurre con el taller de Allen Ruppersberg, que aparece fotografiado hasta el último rincón en grandes pósteres, y con lo que el autor consigue mostrarse ante el público sin ningún tipo de filtro.

Todo nos lleva a conocernos más a nosotros mismos. A vernos reflejados en cada archivo, en ese espacio de habitación que se asemeja a la nuestra, en esa postal que teníamos parecida, o en ese mismo recorte de periódico que aún guardamos. Nos traslada incluso a la adolescencia, en la que cubríamos la pared de nuestra habitación con fotos y recortes de revistas de nuestros más preciados ídolos.

La muestra nos hace viajar por por multitud de espacios repletos de archivos, ya sean postales, recortes de periódico o de revistas, libros... pero que en su conjunto ofrecen una imagen visual que nadie debería perderse. En su desorden consiguen estar ordenados. Y es la impresión que el visitante tiene al salir de la exposición.


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